Karamurselspor

Con quién trabajamos

Los programas de Karamurselspor se construyen junto a centros educativos, asociaciones juveniles y equipos internos que necesitan coordinar grupos con criterio. Estas son algunas de las colaboraciones que sostienen el campus.

Quiénes sostienen los talleres

El equipo que diseña y acompaña las rutas formativas de Karamurselspor. Cada persona llega desde una práctica concreta: coordinación de grupos, comunicación en contextos difíciles o planificación de actividades colectivas.

Marta Elizalde

Coordinación de programas

Diseña las rutas formativas del campus y ajusta los temarios según lo que ocurre en las salas de equipo. Antes de cada taller revisa con los facilitadores qué dinámicas funcionaron la semana anterior y cuáles conviene retirar.

Iván Rueda

Facilitación de dinámicas grupales

Conduce los ejercicios de comunicación y los escenarios colaborativos. Su trabajo consiste en intervenir lo justo: dejar que el grupo se equivoque, señalar el momento en que se pierde el objetivo y devolver la conversación al punto donde se desvió.

Nuria Beltrán

Contenido y biblioteca práctica

Mantiene la biblioteca de materiales y los videoseminarios. Traduce conceptos de liderazgo y toma de decisiones a guías breves que se puedan usar en medio de una reunión, no solo para leer con calma.

De un grupo de vecinos a un campus de trabajo en equipo

Karamurselspor empezó como un club de barrio en Zapopan donde se organizaban torneos y actividades para jóvenes. Con los años, la parte formativa pesó más que la competitiva: coordinadores, entrenadores y familias pedían materiales para aprender a organizar grupos, no solo para jugar. Ese cambio de rumbo explica casi todo lo que vino después.

Primeros talleres presenciales

Antes de tener plataforma, el equipo daba sesiones de comunicación y reparto de tareas en locales prestados. Se grababan las dinámicas para revisar después qué funcionaba y qué se enredaba. De ahí salieron las primeras rutas formativas, todavía en papel.

El campus interactivo

La decisión clave fue trasladar los talleres a un entorno digital con salas de equipo y escenarios colaborativos. No se trataba de grabar clases y subirlas, sino de reproducir la coordinación real: quién decide, cómo se reparte el trabajo y cómo se revisa un avance sin desgastar al grupo.

Videoseminarios y biblioteca práctica

Con el campus en marcha, se sumaron videoseminarios con especialistas en dinámicas grupales y una biblioteca de ejercicios reutilizables. El criterio fue siempre el mismo: material que un coordinador pueda aplicar la semana siguiente, no teoría para archivar.

Lo que notamos ahora

Los grupos que pasan por las rutas formativas llegan mejor preparados a sus propios proyectos. Coordinan con menos fricción, sostienen acuerdos durante más tiempo y asumen responsabilidades sin esperar instrucciones. Ese es, hoy, el resultado más visible de todo el recorrido.

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