14 de marzo de 2025 · Talleres
Comunicación en grupo: escuchar antes de responder
La comunicación dentro de un grupo no depende solo de hablar claro, sino de escuchar con atención. En los talleres que damos en Karamurselspor aparece siempre el mismo patrón: alguien empieza a contar un problema y, antes de terminar la segunda frase, ya hay dos personas preparando su respuesta. La conversación avanza, pero nadie ha entendido del todo qué se estaba diciendo.
Cuando se interrumpe o se da por hecho lo que piensa la otra persona, la coordinación se rompe sin que nadie lo note en el momento. Se toman acuerdos sobre supuestos y, dos semanas después, el trabajo se ha duplicado o se ha quedado a medias. No es mala voluntad: es costumbre. Corregirlo exige hábitos concretos, no discursos sobre lo importante que es escuchar.
Ejercicios que usamos en los talleres
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Turno de palabra con tiempo marcado
Cada persona habla durante dos minutos sin ser interrumpida. Quien escucha toma notas y no responde hasta que el turno termina. Al principio incomoda; después se agradece.
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Reformular antes de opinar
Antes de dar una opinión, hay que repetir con palabras propias lo que acaba de decir la otra persona. Si no se acierta, se pide aclaración en lugar de suponer.
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Preguntas abiertas en lugar de juicios
Cambiar "eso no va a funcionar" por "¿qué pasaría si...?". La segunda fórmula obliga a pensar juntos en lugar de cerrar la conversación.
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Cierre con acuerdos escritos
Los últimos cinco minutos se dedican a anotar qué se ha decidido y quién hace qué. Sin esta parte, la reunión se olvida antes de llegar al pasillo.
Estos ejercicios se practican en las salas de equipo del campus, con grupos pequeños y casos reales que traen los propios participantes. La escucha activa no se aprende leyendo sobre ella: se aprende repitiéndola hasta que deja de resultar forzada.
Claves para que las conversaciones de equipo avancen y no se queden en reproches.